
Me gustaría ofrecer un espacio seguro en mi estudio a personas que a menudo están expuestas a discriminación o acoso en la vida cotidiana. Esto incluye LGBTQ*, personas racializadas, mujeres o personas con diversidad funcional. Precisamente porque un masaje es algo físico, algo en lo que una persona revela más de sí misma que en otras situaciones, quiero que todos y todas los que acuden a mi espacio se sientan cómodxs y segurxs. Sólo entonces podrás dejarte llevar y el masaje podrá ser del todo efectivo.
Como persona queer, estoy relativamente familiarizado con los problemas que enfrenta la gente queer. Sin embargo, como hombre blanco sin diversidad funcional, carezco de las experiencias personales de los otros grupos mencionados anteriormente. Intento abordarlo de la forma más consciente y sensible posible, aunque, por supuesto, siempre es posible que pase por alto algunas cosas. Por lo tanto, no dudes en hablar conmigo si te sientes incómodo en alguna situación.
Lamentablemente, mi consulta en Berlín no está libre de barreras ya que no hay ascensor. ¡Lo siento mucho por ello!
Por supuesto, mi deseo de ofrecer un espacio seguro no pretende excluir a nadie: ¡doy la bienvenida a todas las personas, independientemente de que pertenezcan o no a los grupos mencionados anteriormente!